A Holly le cuesta pronunciar algunas palabras desde que lleva aparatos y eso pone de los nervios a su hermano Henry. Un día se burla de ella delante de sus amigos y hace mucho daño a Holly. Desde entonces, Henry empieza a tener un sentimiento negativo en su interior que le incomoda y que no puede hacer desaparecer. Aunque intenta ser amable con Holly, no funciona. Cuando la señora Bixby le habla de la culpa y de lo que Dios quiere que hagamos cuando pecamos, Henry se arma de valor para hacer lo correcto con Dios y con su hermana. Como parte de la serie Buenas noticias para pequeños corazones, El gran error de Henry nos ayuda a comprender, a través de la gracia, por qué nos sentimos culpables y qué podemos hacer en estos casos.
El gran error de Henry es parte de la serie Buenas noticias para pequeños corazones, cuyo objetivo es ayudar a las familias desde el evangelio y el consejo bíblico.
Todas las historias de esta serie están basadas en el modelo de ayuda y esperanza de la Christian Counseling & Educational Foundation y nos presentan problemas cotidianos a través de una familia de animales con el fin de ayudar a los pequeños lectores a desarrollar una relación con Jesús en medio de las situaciones desafiantes que les toca vivir.
Cada una de las historias contiene una guía para que los padres puedan tener conversaciones significativas con sus hijos, basadas en lo que la Escritura dice acerca de vivir por fe en el día a día.
Al conectar la Biblia con los problemas que todos los niños enfrentan, y al hacerlo a través de ilustraciones cautivadoras y la historia de una familia de animales, incluso el niño más pequeño se sentirá atrapado. Cada historia ofrece formas prácticas de seguir a Jesús en situaciones difíciles. Lejos de transmitir un mensaje moralista, nuestro deseo es animar a los pequeños lectores a desarrollar una relación real con el Dios que cuida de ellos.
El gran error de Henry, junto con todos los libros de Buenas noticias para pequeños corazones, se convertirá en un regalo inolvidable para padres e hijos, así como para profesores, consejeros bíblicos y cualquiera que trabaje con niños pequeños y quiera ayudarles de forma concreta y desde la gracia.
- Edad recomendada: 4-7 años